El pescador y el empresario
Un pescador volvía a mediodía de pescar. Había sido una buena jornada, y había pescado tres peces. Cuando amarraba el barco y se dirigía a su casa, se le acercó un hombre: - Buenos días. Veo que es usted pescador - le dijo el hombre - ¿Ha sido una buena pesca? - Así es. Ahora me dirigía a mi casa para comer con mi familia y pasar tiempo con mis hijos y mi mujer, y por la noche iré al bar a pasar un rato con mis amigos y tocar la guitarra. - Pero, ¿no va a volver a pescar hoy? - preguntó el hombre, sorprendido. - ¿Para qué? Ya tengo lo suficiente para comer. Volveré a pescar mañana por la mañana. - Escuche. Parece usted un buen hombre, así que le voy a dar un consejo. Resulta que tengo un máster en Economía por la Universidad de Harvard, y sé algo de manejar negocios. Si usted vuelve a salir a pescar hoy, por la tarde tendrá tres pescados más, el doble de lo que tiene ahora, y podrá venderlos en el mercado del pueblo. - Y eso, ¿para qué? - inquirió el pescador. - Muy sencillo. Con el dinero que obtenga de la venta, usted podrá ahorrar hasta que tenga dinero para comprarse una nueva barca, que será mucho mejor que la que tiene ahora. Eso le permitirá pescar aún más peces. - Sí, sí, pero ¿para qué querría pescar aún más peces? - Con más peces, ganaría más dinero, y podría contratar a otras personas para que pescasen con usted, ganando aún más dinero si cabe. Llegado un punto, podría montar una pequeña flota. El pescador parecía confuso: - Y, ¿para qué quiero yo una flota? - ¿No lo entiende? Con una flota ganaría muchísimo dinero, ¡tanto que podría llegar a ser millonario! Luego, con el dinero que le sobrase, podría montar sucursales en Nueva York, Los Ángeles, Osaka... Buenos Aires, Rosario, Campana... - ¿Para qué tantas sedes? - ¡Para ganar aún más dinero, hombre! - el economista le explicaba las cosas pacientemente, como si estuviese hablando con un niño de 5 años - Luego sacaría su empresa a Bolsa y multiplicaría su dinero, ¡llegando a ser billonario! - Y todo eso, ¿a dónde me llevaría? - Aquí viene lo mejor de todo: cuando ya fuese lo suficientemente rico, podría retirarse, comprar una casita en un pueblo costero, pasar tiempo con su mujer y sus hijos mientras por las noches va al bar con sus amigos. Si quiere, puede incluso tocar la guitarra - el hombre parecía muy satisfecho de su exposición. El pescador sonrió, le dio una palmada en el hombro al economista y se fue a su casa en el pueblo costero, para pasar tiempo con su mujer e hijos, y por la noche irse al bar con sus amigos mientras tocaban la guitarra.
Fin de semana de trabajo en Timaru, en donde tuve 4 dias, largos -pero buenos- y hubo que volver a la facultad. ¿Se acabo la joda? No, esto recién empieza. Tengo un viaje planeado para el fin de semana, pero todavía no se si quedarme y meterle al estudio, ¡o salir de roadtrip con el abuelo Bruce! La idea es ir a Napier, una ciudad del este de la isla norte, a ver los North Island´s de una clase que se llama Starling (Un barquito muy lindo, que creo solo se navega acá en Nueva Zelanda.)
¿Qué hacer? ¿Irme de arriba a conocer la Isla norte quedarme estudiando en Dunedin?
Always have to steal my kisses from you
Arriba del avión, devuelta a casa, me rió de como a veces nos preocupamos mucho por pequeñeces. A veces hay que dejar que fluya un poco, ¿no? Digo, a veces uno se concentra demasiado en el problema, y no logra ver las imagen completa (Los 8 dedos de Patch). A lo sumo me pasare la noche entera estudiando; pero las aventuras que tuve este fin de semana no las hubiese vivido nunca si no me hubiese animado a decir que sí. SÍ.
¡Yes Man! Lo más díficil, siempre, es tomar la decisión. Las cosas después se van dando solas.
Ya tengo el pasaporte renovado, estudié todo el día en la biblioteca de Wellington, conseguí arreglar que voy a hacer estos dos meses, y hasta tengo nuevas buenas, que todavía no estan confirmadas. Tienen que ver con una cubetera de gelatina, un banjo sin cuerdas y una manada de toros salvajes. Sí, ¡Chupate esta mandarina!
Pero bueno, pasemos a la historia. Salí de Dunedin jueves por la mañana, llego a Timaru, abandono a Steve De Blue Dragon, y arrancamos en la mega camioneta de Sir Bruce Lend, directo para Christchurch.Bruce Lund es el tipo del que hable previamente. ¡Un sujeto más que interesante! Tiene 74 años, y vivio toda su vida acá en Nueva Zelanda, en la isla sur. Un tipo alegre, super activo, Uno de los que hacen. De a poco lo voy conociendo más, hasta ahora solo parece ser un buen tipo que quiere ayudar a los jovenes de su ciudad natal.
Sometimes when you get old you start seeing things a different way. I hope I can see things that way without geting old Bruce!
Aquí pasamos por la empresa de la familia (Una de las constructoras más grandes de Nueva Zelanda - o al menos de la Isla sur), buscamos unos barcos, los cargamos en la camioneta (4 barcos adentro, imaginense el tamaño del vehiculo) y salimos para Blanheim, donde paramos a dormir esperando cruzar en océano en camino a la isla norte.
¡Feliz Cumpleaños Laurita y Quiquito!
Si, ya sabemos quien es una gran influencia de Ben Harper. El album se llama GRACELAND, y hay un conciertro muy bueno que hace en 1986, en Zimbawe.
Llegamos a Wellington y tuve que quedarme unas horas en la gran ciudad... hay que recuperar el pasaporte robado, así que aproveche la oportunidad para visitar la embajada. Bruce siguió camino con la camioneta, y al fin pude estar sólo en Wellington, caminando la ciudad, esperando que terminen de hacer el pasaporte. Adonde voy a pasar la noche, no tengo idea, como voy a hacer para llegar a Napier - a 500 km aprox.-, ¡menos!
Dato: No encontre una heladería en todo Wellington, puede ser mi próximo laburo. ¡Ni una! Así que termine disfrutando un terrible magnum.
¡Qué suerte que almorzé en ese bar latino! No solo por el burrito que me manduqué pero por la data que me tirar para hacer dedo a Napier: Tren hasta Maná - a 50 km. de Wellington-, y al lado del cartel de 50, te levantan seguro!
Y así lo hice. Camine toda la ciudad de Wellington, buscando un helado (Sí, me volví fanático del helado, tanto que por primera vez en mi vida se lo que es tener una buena zapán!); busqué el pasaporte renovado, y me fui a la estación de tren.
Viernes, 5 de la tarde, fin de semana largo por venirse, y este tipo con los dreadlocks (que cada vez están más salvajes, para que lo sepas) tomandose el tren con el resto de la gente trabajadora. Me bajo en Maná, a las afueras de ciudad, y arrancó a hacer dedo... ¿Pueden creerlo? Eran las 530 de la tarde, y tenia que hacer un viaje de 5 horas... ¡Un poco tarde para hacer dedo! Pero solo dure dos segundos en la ruta, ya que me levanto una señora que venía en el tren conmigo. ¡Una genia! Me llevo solo por media hora, pero muy buena onda la conersación: trabajaba de enfermera, y viajaba 4 meses al año yendo a Cambodia a trabajar a un hospital. Tengo su tarjeta todavía, ya que me dijo que si no llegaba a conseguir ningun auto, que la llame, que me buscaba y alojaba en su casa. Pero no fue necesario, apenas me dejó, me levanto otro auto, que iba directo a... Napier! Si, la pegué ¡Es oficial: Tengo un HOJETE! Las 5 horas me las pase hablando de Queen of the Stone Age, de que Pearl Jam y Ben Harper tocaron juntos en NZL un mes antes de que llegué. escuchando los Stones, y conversando del surf, de que los presos en nueva zelanda tienen losa radiante (¡Eye for an Eye!), y de como estaba tratando de remarla con su hijita (y que estaba limpio, remandola, desde hace seis meses). Un viaje más que interesante.
La isla norte me esta gustando; es más sucia y habitada, pero se ve un poco más de vida. La gente es más desconfiada, y también te genera menos confianza, pero me hace sentir más como en casa! En los silencios del viaje, sacando la mano por la ventana, se siente que se esta viniendo el verano. Las montañas verdes se suceden una tras otra hasta llegar al horizonte. Curvas, curvas, y más curvas, y el camino que sigue, sin saber adonde termina.
Después de tanta buena onda en el auto, la parada en boxes para comer un terrible Whopper era necesaria. Son las once de la noche, ya llegamos a Napier... Adonde queda el hotel, no tengo ni idea! Ya va a aparecer.
¡Gracias CRACK!
Spaghetti del Rock
El fin de semana estuvo muy bueno. Logre conocer esta ciudad -en la cual se hacen los Opti Worlds el año que viene- conocí mejor a Bruce, con el que voy a estar trabajando hasta fines de diciembre, conocí al grupo de chicos que voy a estar entrenando, y me la pasé comiendo y durmiendo como un rey! Sí, el contraste es increíble. Me la paso regateando el último centavo en un helado, y después termino comiendo desayunos que valen más de lo que gasto en un mes entero! Pero bueno, es muy lindo darse cuenta de los contrastes, y disfrutar ambos lados de la moneda.
Napier

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